
El viceministro de Economía, José Luis Daza, defendió el actual esquema cambiario y aseguró que la Argentina atraviesa una etapa de fuerte ingreso de inversiones, al tiempo que pidió a los empresarios que no basen sus decisiones en una eventual devaluación del peso.
Durante un evento organizado por la calificadora de riesgo Fitch en el Hotel Faena, el funcionario sostuvo que el tipo de cambio oficial se encuentra en un proceso de normalización y rechazó las críticas que señalan un supuesto atraso cambiario.
“Muchas veces me preguntan qué vamos a hacer con el dólar, que lo planchamos. Mi respuesta a los empresarios es: no apuesten a una devaluación para salvar su negocio; si el negocio depende del tipo de cambio, nadie sabe qué va a pasar con el tipo de cambio; es uno de los misterios de la economía que no podemos predecir, pero no apuesten a eso”, afirmó Daza.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, desde comienzos de 2026 el dólar mostró una tendencia descendente y alcanzó su menor valor real desde 2017, situación que reabrió el debate sobre el nivel del tipo de cambio. Frente a esas discusiones, el viceministro sostuvo que el Gobierno no interviene sobre la cotización y remarcó que existe una fuerte oferta potencial de divisas.
“La oferta de dólares que hay hacia adelante es muy fuerte. Lo más probable es que la Argentina tenga una de las monedas más fuertes del continente”, sostuvo.
Daza consideró que el dólar no se encuentra “planchado”, sino que opera dentro de las bandas establecidas por el esquema cambiario vigente. En ese sentido, afirmó que el peso argentino recuperó un comportamiento similar al de otras monedas de la región, como las de Brasil, Chile, Colombia y México.
El funcionario atribuyó este escenario a la transformación de la balanza externa del país y destacó el aporte creciente de sectores como la energía y la minería. Según explicó, durante la primera parte de 2026 el complejo energético generó más divisas que el sector agropecuario, mientras que la minería podría seguir el mismo camino en los próximos años.
“Agregamos un campo entero a la economía argentina y vamos a agregar otro más, y otro más”, señaló.
Para Daza, esta nueva estructura exportadora fortalece la estabilidad macroeconómica y reduce la dependencia histórica de factores como el precio internacional de la soja o las condiciones climáticas. “Esta nueva balanza de pagos nos presenta una base exportadora no solamente mucho más grande, sino mucho más diversificada geográficamente y en productos”, afirmó.
En relación con las reservas internacionales, destacó que el Banco Central compró más de US$10.376 millones desde comienzos de año, superando el piso de US$10.000 millones previsto dentro de los objetivos oficiales y acercándose al escenario más optimista proyectado por las autoridades económicas.
“En la Argentina se habló históricamente de la escasez de dólares. Esto se debía a un conjunto de políticas macro inconsistentes con el precio de la divisa. Pero miren lo que pasó en el último año y medio: el Banco Central compra dólares a una velocidad récord, la población tiene dólares para hacer lo que quiera y las empresas pueden retirar los dólares en forma de dividendos de 2025”, sostuvo.
Asimismo, aseguró que la flexibilización de las restricciones cambiarias y operativas comenzó a generar nuevas inversiones y afirmó que el país atraviesa una etapa de recuperación del capital productivo luego de más de dos décadas de escasa inversión.
En ese marco, destacó que ya fueron aprobados proyectos por US$30.000 millones bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y señaló que existen iniciativas en evaluación por más de US$140.000 millones.
“La Argentina está atrayendo dólares para invertir en dólares, que van a producir más dólares. Enfrentamos hacia adelante un flujo constante de dólares que irá creciendo de forma sumamente significativa”, concluyó el viceministro.